Archivo para enero 2019

Otra Eva, como Evita, también imprescindible se nos fue

8 enero, 2019

Ayer, justamente ayer Eva Piwowarski nos dejó, como Evita, Eva murió de cáncer. Los que la conocimos nos sentimos fuertemente impactados por su partida, aunque en los últimos días ya se venía despidiendo.

Fue la última compañera de Gerardo Vallejo, con quien tuvo dos hijas mujeres. Pero su vida no estuvo delimitada por la fuerte impronta de su pareja, a pesar que para ordenar el legado de Gerardo , con su hermano Eduardo armó la Fundación con su nombre, y lo hizo en Tucumán. Lo que influyó para que el Festival de Cine de nuestra provincia, lleve el nombre del realizador tucumano.

Raúl Armisen, ese tucumano por adopción y de fuerte presencia en los medios fue quien sirvió de puente para conocernos. Venía ella con un sueño nuevo: armar con material de archivos una recreación de la vida de Gerardo. Se preocupaba por la falta de ese material y me requirió por si yo tenía algo. Sabía de mi existencia por su compañero y su hijo Ezequiel. ( Gerardo Vallejo y un pedazo de historia )

A mí como al propio Gerardo y su hermana Lita, los tiempos del Proceso Militar nos obligaron a guardarlos o darlos en custodia a alguna persona insospechada de ser buscada por los militares o parapoliciales, triple A o lo que sea. Lo que llevaba a iniciar una búsqueda de ellos.

En nuestra charla en un bar de Yerba Buena, en Tucumán, nos abrimos y le pude contar cosas de los tiempos que transitamos juntos con Gerardo. Se emocionó, las anécdotas eran inéditas para ella. Pero la conversación nos fue llevando a su etapa como actriz, y terminó siendo amiga de una tía hermana de mi madre, Mary Tapia, creadora de la Moda Folk argentina, y también actriz. Eva había hecho sus pininos en “Con el Alma”, Mary en “Dar la Cara” y “Operación Masacre”. Las dos eran íntimas amigas de Pino Solanas, tan es así que este fue el padrino de mi prima María Eva Zanada, hija de Mary y Jorge Zanada, otro realizador argentino. Con esto quiero decir que de pronto nos vimos intercambiando nombres, “Pajarito Grabois”, el Gallego Alejandro, el padre Pepe Di Paola, Octavio Getino, Alejandro Quintana, Martín García, Victor Lupo y tantos otros cuadros del peronismo de nuestra edad o un poco menores. Claro, Eva tenía 62 años, yo 68.

Yo ya sabía de ella cuando vino a Tucumán por el Festival. Y pronto me dí cuenta que valía por sí, no solo por Vallejo. Tan es así que fue una firme impulsora en la creación de contenidos para la Televisión Digital Abierta.  Puso en marcha los Polos Audiovisuales en el país, que justamente apuntaban en esa dirección. La impronta federal le dio un profundo sentido a su creación. Pero quizás su emprendimiento más importante fue la RECAM, reunión de Entes de Cine y Audiovisual del Mercosur, lo que la llevó a conocer las experiencias latinoamericanas en ese sentido y la señaló como una partícipe imprescindible en el diseño de estrategias de comunicación a escala regional.

Pero toda su acción no estaba ordenada por un caudal técnico solamente, sino que la potenciaba su Formación Doctrinaria: era Peronista, sin adjetivos, y que distinguía sin pasiones los errores de la gestión gubernamental, los apresuramientos y encolumnamientos de los dirigentes. Así de pronto las noticias, o las acciones de Francisco o los ataques a nuestro Papa, Cristina, Néstor,  los pensamientos de otros compañeros y compañeras como Machocho Fernández o Iciar Recalde , para mencionar ejemplos, que volcaba a su MURO sobre cuestiones de actualidad se convirtieron en un espacio de Debate y Reflexión que enriquecieron a quiénes participábamos.

Justamente por allí nos enteramos, luego de un tiempo sin tener contacto, que estaba enferma. Que peleaba contra una enfermedad que nunca nombró. Y que le dio un tiempo de respiro para poder volver y llenarnos con esperanza y fuerza para seguir luchando por una Patria más Justa, Libre y Soberana.

Nos unimos todos los que la conocimos, aunque sea por unos minutos, para Orar por su recuperación. No alcanzó. O era el Destino que tenía señalado. Para dolor de sus hijos, de su pareja Daniel, de su familia.

Como Evita, Eva murió por esa maldita enfermedad. La que pareciera buscar a nuestras mejores mujeres.

Esto es solo un paréntesis, seguramente veremos cumplidos nuestros sueños de un tiempo en el que el Hombre no sea enemigo del Hombre y tampoco su esclavo. Hasta ese momento, que está comenzando la Hora de los Pueblos…

¡Hasta Siempre, Compañera ! HLVS…

 

 

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