Archivos para febrero 2007

Gerardo Vallejo y un pedazo de historia

7 febrero, 2007

vallejo_gerardo2.jpgCorría mil novecientos setenta y dos, y Gerardo presentaba El Camino hacia la muerte del Viejo Reales, era en el cine Capitol, hoy con el nombre de Atlas.  Allí fuimos los apasionados por el cine que decía cosas que ni Hollywood, ni el cine francés o sueco expresaban.  

Antes habíamos visto La Hora de los Hornos, en la que Gerardo hizo de asistente de dirección de Pino Solanas y Octavio Getino. A mi me gustó ese cine directo, sin metáforas aparentes. Por eso esperaba mucho del Camino, más cuando algunos amigos y conocidos habían hecho sus pininos en ese envío. Como la dulce Liliana Barrionuevo, monteriza ella y muy jovencita en ese entonces. 

Confieso que me gustó, salvo ese agregado de los testimonios de los dirigentes de ingenios cerrados. Que parecía de otra película. Creo que fue la base de la serie “Testimonios de Tucumán” que vino después, y en la que yo participé como asistente de Gerardo. 

En la discusión de esa noche en la Cosechera me senté en la mesa de Gerardo y ahí comenzó una relación que duró mucho tiempo. Así cuando Héctor Ciapuscio, interventor de la Universidad Nacional de Tucumán que  había reemplazado al “Inca Paz” le ofreció la realización de la serie televisiva que se llamaría “Testimonios de Tucumán” fue casi un acto reflejo convocarme a colaborar con él.  

Allí comenzaría para mí un encantamiento con el cine que todavía me dura, el genio de la lámpara en este caso fue Vallejo. Todos los días me enseñaba algo nuevo, inolvidable, con el mejor método de enseñanza, aprender haciendo. Y también me introdujo de manera brutal en la realidad tucumana.

A nuestro equipo se sumó de inmediato Raúl Zelarayán, desaparecido, ex secretario general del Sindicato de Obreros del Ingenio Santa Lucía, imprescindible para conocer la historia de la Fotia, tema en el que Gerardo se abocó con esa indomable pasión que lo caracterizaba. 

A bordo de un Citroen Ami 8, de color azul comprado 0 Km para la ocasión, transitamos en ocho meses más de 70 mil kilómetros, recogiendo los testimonios de los hombres sin rostro que hacían todos los días la zafra azucarera, conocimos a Gaspar Lasalle, un mítico y apasionado dirigente de UCIT, a Atilio Santillán, a los De Santis, a los inolvidables sacerdotes y hermanos, los Dip, y a tantos otros jóvenes curas “tercer mundistas”.  Esto nos llevó rápidamente al mundo de la política, en especial la del peronismo.

No debemos olvidar que Vallejo tuvo el privilegio de convivir junto a Solanas y Getino con el General Perón quién se encontraba en el exilio madrileño. De allí salieron dos piezas del Cine militante, que hoy son objeto de culto: “Actualización Política para la Toma del Poder” y “Perón,la Revolución Justicialista”.

Justamente, la difusión de estas películas en el territorio provincial en clubes, casas particulares, iglesias, sindicatos nos llevó a formar el Grupo de Comunicadores de Tucumán al que se integró el ya fallecido Shuto Alcaide, un joven tucumano, hijo de un chileno y una tucumana, que se convirtió en figura internacional de la caricatura precisamente con el sobrenombre de “Shuto”. 

La recreación de la pelea del gaucho con el “familiar” que realizamos en la iglesia en ruina de la  “Bomba i´Lules” en los predios de otro ingenio cerrado, nos acercó a la historia de los Hilleret, los ex dueños del ingenio Santa Ana, y  la toma de imágenes en travelling de la miseria de las colonias, con música de fondo de la canción de Violeta Parra: “Gracias a la Vida”, hizo que este capítulo de Testimonios fuera muy criticado por los sectores reaccionarios de la Iglesia.  

A todo esto Gerardo se había convertido en un personaje público y Testimonios en un fenómeno televisivo, tan es así que en esa época, la del televisor blanco y negro, y de Canal 10, la gente, especialmente en los barrios sacaba el aparato a la calle para ver esta serie que se emitía cada dos semanas y duraba veinte minutos. 

El FREJULI nos encomendó la campaña electoral, así nos integramos con Ricardo Santiago y Benvenuto además de Alfredo Facio, en esa época todos de Personha, a este nuevo desafío. El candidato era Don Amado Juri, quien fue electo como gobernador.  Este nuevo rol nos llevó a múltiples actividades, así cuando volvió Perón a la Argentina, un 17 de noviembre de 1972 a nosotros nos tocó relevar foto y cinematográficamente lo que pasaba en nuestros pagos.  Yo me vine de la Banda del Río Salí de la casa de Chirino, otro legendario militante peronista, junto a miles de jóvenes, mujeres, hombres, niños y ancianos para la plaza Independencia. El hecho de que el Ejército bloqueara el puente Lucas Córdoba no impidió que cruzáramos con el agua más arriba de la cintura el en esa época caudaloso río Salí. 

Y como última anécdota queda la de cuando en la última emisión de Testimonios deTucumán, pasamos un condensado de Perón, la Revolución Justicialista. Cuando vino el Ejército a secuestrar el material y a detenernos no encontraron. El motivo: el policía que custodiaba el canal lo había guardado.

Final Feliz,tuvieron que dejarnos libres.

Nos dimos tiempo además para integrarnos a un espacio común con Ricardo Pelli, hermano del arquitecto, Eduardo Fuentes, dueño del cine Novel y ganador de “Odol pregunta” precisamente en el tema cine, todo para difundir las películas del Novo Cinema, las de Glauber Rocha, Miguel Litin, el chileno, el boliviano Sanjinés, y naturalmente las de Cine Liberación. 

Luego del triunfo ocupamos por un rato la función pública en el gobierno de Juri, después yo me fui con Carlos María Torres a la Municipalidad de San Miguel de Tucumán. 

Antes, viajamos a cubrir el segundo regreso de Perón, esta vez a Ezeiza. Y junto con Pino Solanas, Gerardo, Octavio formamos cuatro equipos para relevar esta vuelta. Yo estaba al frente de uno de ellos. Pasó lo que pasó, el material filmado fue secuestrado. Creí verlo en algunas escenas de la República Perdida 1.  Fue la última vez que trabajamos juntos. Pero lo que hice posteriormente siempre llevó la impronta de las enseñanzas de Gerardo, y por transmisión ideológica las de Birri, Octavio, Pino y tantos otros. miguel_2.jpg

Gracias Gerardo, que Dios te bendiga y que sigas realizando tus sueños adonde estés.

Miguel Angel Cuello h. 


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